Excitebike

Es muy raro que un título relacionado con el deporte envejezca bien. Las mejoras en la tecnología, cambios en el gusto del público en general, y los cambios de dirección de las compañías de videojuegos han matado a más de un así llamado “clásico”. Y luego está Excitebike. Más de 20 años han pasado desde que se convirtió en uno de los primeros lanzamientos de la NES, y se sigue jugando como si fuese nuevo. Los gráficos no son nada realistas y los efectos de sonido tienen un mal sonido metálico, pero el juego es diversión pura y sin adulterar.

La mecánica del juego es increíblemente sencilla, correr con una moto de motocross roja y blanca a lo largo de cinco circuitos llenos de obstáculos e intentar llegar a la meta antes que los oponentes. El juego se mueve en horizontal y movemos nuestro personaje hacia arriba y abajo por los carriles para evitar oponentes y obstáculos fijos.

Los controles del juego son tan claros como podría ser, pero hay una cantidad sorprendente de estrategia oculta en esos controles. Los botones A y B se utilizan para la aceleración, pero el botón A también da un impulso turbo para una aceleración más rápida. Sin embargo esta aceleración se consigue a costa de sobrecalentar el motor. Si pasa mucho tiempo en la “zona roja” y el motor se sobrecalienta, tendremos que tomarnos una corta pausa hasta que se enfríe.

El truco en Excitebike está en modular la aceleración normal con sólo el turbo suficiente para mantenernos en marcha rápidamente, sin matar al motor en el proceso. Mantener un ojo en la temperatura del motor es sólo una parte del desafío, ya que también hay que saber aprovechar los muchos saltos en el camino. Debido a que podemos inclinar la moto hacia atrás y adelante mientras estamos en el aire, es necesario inclinar la bicicleta hacia abajo al aterrizar en la parte final de una colina para mantener el impulso. ¿Quién iba a pensar que un juego tan simple pueda ser tan profundo?

También hay dos modos de juego en Excitebike. Un modo permite correr solo, tratando de ganar al reloj. El modo B agrega personajes controlados por el ordenador contra los que correr, y probablemente chocar, ya que al tocarles por detrás se caerán, pero pueden hacer lo mismo con nosotros.

Un interesante editor de pistas (aunque un tanto arcaico) completa el paquete y añade un montón de valor de rejugabilidad. En realidad funciona bastante bien, ofreciendo la posibilidad de añadir casi cualquier colina, obstáculo o pozo de barro disponible en el juego. La falta de una manera de guardar sus pistas es realmente el mayor defecto. En general, Excitebike es un verdadero clásico que todos los propietarios de NES y fans de Nintendo debería tener.

Recuerda que en esta misma web te ayudamos a encontrar los emuladores, archivos y accesorios necesarios para jugar los videojuegos clásicos. Todo está en el menú de más arriba.

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